LA MÚSICA Y LAS EMOCIONES (UN VIAJE MUSICAL)


Escrito por: Fabricio Vásquez de la Bandera

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Miércoles 24 de enero 2024

La música es arte, pero también es ciencia ya que tiene el poder único de evocar una amplia gama de emociones en las personas, pero esto no es una casualidad, esto se debe a la historia musical que tenemos cada uno de nosotros, así como también a la producción de distintos neurotransmisores; emociones que van desde la alegría y la euforia hasta la tristeza y la melancolía, la música puede ser un catalizador poderoso de experiencias emocionales profundas. Como alguien que ha experimentado esta conexión de primera mano, tanto en la vida personal como en la profesional, puedo decir que la música y las emociones están íntimamente entrelazadas de una manera profunda y encantadora.

La música tiene la capacidad de transmitir emociones de maneras que van más allá de las palabras. Una obra musical puede capturar la esencia de la alegría con una melodía alegre, transportarnos a un estado de tranquilidad con una balada suave por ejemplo o evocar nostalgia con acordes melancólicos. En mi experiencia, encuentro consuelo, inspiración y motivación en diferentes tipos de música dependiendo de mi estado emocional.

La relación entre música y emoción es evidente en todas las culturas y momentos históricos. A lo largo de la historia, la música ha sido fundamental en todas las celebraciones públicas, funerales, ceremonias religiosas y expresiones artísticas. En mi país natal, Ecuador, la música es una parte integral de la identidad cultural.

Desde un punto de vista técnico, la música puede afectar el estado de ánimo y el bienestar emocional. La teoría musical y la psicología sugieren que la música puede afectar las sustancias químicas del cerebro y liberar hormonas como la dopamina, la serotonina y la oxitocina, que están asociadas con emociones positivas y reducción del estrés. Las personas suelen recurrir a la música como una forma de autorregulación emocional, utilizando determinadas canciones o géneros para mejorar el estado de ánimo, buscar consuelo o afrontar emociones difíciles.

Como docente universitario, experimenté el impacto emocional directo de la música en el desempeño de los estudiantes. Tocar la música adecuada antes de un examen, antes de una clase o durante un taller de musicoterapia puede marcar una gran diferencia en el ambiente del aula. Las canciones alegres pueden aumentar la motivación y la determinación, mientras que las melodías más relajantes pueden ayudarte a concentrarte y reducir la ansiedad. La música se convierte en una compañera silenciosa pero poderosa que afecta el estado emocional de todos.

Desde mi experiencia personal, he encontrado en la música una manera de expresar sentimientos que a veces son difíciles de expresar con palabras. Tocar la guitarra y escribir canciones es una salida creativa que te permite canalizar tu experiencia emocional en una forma de arte que resuena en los demás. La música me permite compartir mis alegrías, tristezas, esperanzas y miedos de maneras que trascienden el
idioma y la cultura. Por tanto, la música y la emoción tienen una relación profundamente arraigada que es fundamental para la experiencia humana. La música es un canal poderoso para expresar, evocar y compartir todas las emociones. A través de la música, las personas pueden encontrar consuelo, inspiración, conexión y liberación emocional. Es un misterio hermoso y atemporal que continúa inspirando y enriqueciendo nuestras vidas, tanto individual como colectivamente.

Autor: Fabricio Vásquez de la Bandera

  • Psicólogo Clínico
  • Máster en Musicoterapia
  • Compositor Musical
  • Docente Universitario
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