En Tungurahua, emerge una iniciativa pionera que está marcando un antes y un después en la gestión cultural de la provincia: Nuna Humanista, una organización fundada bajo el liderazgo de Alexandra Jaramillo Dávalos como presidenta y Yanara Holguín como vicepresidenta, ha emprendido la ambiciosa misión de crear el primer Distrito de Arte de la región.
El proyecto emblemático de Nuna Humanista es la transformación de la antigua fábrica de vidrio FAIRIS en un verdadero ecosistema cultural. Este espacio industrial, que durante décadas fue parte de la historia productiva de Ambato, está siendo resignificado como un distrito de arte que incluirá:
- Un teatro modular de alto nivel, cuya construcción iniciará en 2028
- Talleres de formación artística
- Áreas de vinculación comunitaria
¿Qué es un Distrito de Arte y por qué es importante?
Un distrito de arte, es un espacio geográficamente delimitado donde convergen la cultura, la creatividad y el emprendimiento, funcionando como áreas de desarrollo económico, social y cultural. Estos territorios consolidan escenarios para la renovación urbana, la generación de empleo y la creación, producción, distribución y exhibición de bienes y servicios culturales.
Los distritos de arte han emergido como territorios estratégicos que transforman el tejido urbano, social y económico de las comunidades.
Beneficios Multidimensionales
Para los artistas: Los distritos de arte ofrecen espacios de trabajo, formación continua, visibilidad nacional y acceso a redes de colaboración. Crean oportunidades para que los artistas puedan profesionalizar su práctica, encontrar audiencias y generar ingresos sostenibles a partir de su talento.
Para la comunidad: Estos espacios fomentan la inclusión social, la participación ciudadana y el sentido de pertenencia. El arte se convierte en un catalizador de cambio que permite a las comunidades reflexionar sobre su identidad, sus desafíos y sus sueños colectivos. Además, mejoran la calidad de vida al revitalizar zonas y crear espacios públicos seguros y atractivos.
Para el público en general: El acceso a espacios culturales de calidad democratiza el arte, permitiendo que personas de todas las edades y estratos sociales puedan disfrutar de exposiciones, conciertos, teatro y otras manifestaciones artísticas. Esto enriquece la experiencia cultural de la ciudadanía y promueve valores de diversidad, respeto y creatividad.
En este contexto, el Distrito de Arte Nuna Humanista en Tungurahua se posiciona como un proyecto pionero en Ecuador por su nivel de planificación integral, su modelo de gestión y su visión a largo plazo. No es simplemente un conjunto de galerías o espacios culturales dispersos, sino un ecosistema cultural cohesionado con infraestructura, programación continua y un plan estratégico que incluye formación, producción y vinculación comunitaria.
El Arte como Agente de Cambio
Los distritos de arte no son un lujo ni una extravagancia de ciudades prósperas; son inversiones estratégicas en el futuro de nuestras comunidades. Son espacios donde la creatividad humana se encuentra con la acción colectiva para generar cambios tangibles en la vida de las personas.
El trabajo de Nuna Humanista en Tungurahua demuestra que es posible, incluso con recursos limitados y en contextos desafiantes, construir proyectos culturales ambiciosos cuando existe visión clara, compromiso genuino y capacidad de articular voluntades diversas. El arte, cuando se gestiona con profesionalismo y pasión, se convierte en un catalizador de transformación que toca todos los aspectos de la vida social.
El Distrito de Arte Nuna Humanista no es solo un proyecto cultural; es una apuesta por el futuro, una afirmación de que el arte importa, de que la cultura transforma, y de que juntos podemos construir sociedades más creativas, más inclusivas y más humanas.