Más allá de una celebración: un acto de transformación social

El Festival de Barrio, organizado en el marco de la tradicional Fiesta de la Fruta y de las Flores de Ambato. No fue únicamente un evento de entretenimiento, fue una propuesta concreta y articulada para devolver al espacio público su función más esencial: ser el lugar de encuentro donde una comunidad se reconoce, se une y se transforma.

El Distrito de Arte Nuna Humanista, ubicado en las calles Verdeloma y Quispicacha, se convirtió en algo más que un espacio cultural: fue el epicentro de un proceso vivo de vinculación comunitaria, rehabilitación urbana y construcción de ciudadanía activa.

Actividades culturales que construyen identidad

La programación del festival fue pensada como un ecosistema cultural diverso e integrador:

El Viaje de Tren por el Barrio, recorrió las calles del sector llevando la alegría a los espacios cotidianos, los Stands de Emprendimientos Locales, abrieron un espacio de visibilidad y comercialización para artesanos y emprendedores del barrio durante toda la jornada.El Concurso de Dibujo en Tiza transformó la vereda en un lienzo colectivo bajo la temática de la Fiesta de la Fruta y de las Flores, reactivando una memoria compartida. El Taller de Origami introdujo a niños y adultos en una actividad artesanal que exige paciencia, precisión y creatividad. La actividad «Contando y Cantando Cuentos» recuperó la oralidad como herramienta de transmisión cultural intergeneracional. El espectáculo «Burbujas de Ensueño» convirtió la magia en un lenguaje universal que no distingue edades. La Gincana Barrial apostó por el juego como espacio de socialización sana y cooperativa. Finalmente, el Concierto en Vivo de las bandas SICKERS y BYE BYE LULY cerró la jornada con música como expresión de identidad juvenil y cultural.

Cada una de estas actividades, gratuitas y abiertas a toda la comunidad, contribuyeron a fortalecer el tejido social y a reafirmar la cultura como un derecho, no como un privilegio.

Uno de los pilares fundamentales del Festival de Barrio fue su apuesta decidida por la vinculación territorial con la ciudadela Ingahurco Alto

Las actividades fueron diseñadas deliberadamente para involucrar a vecinos de todas las edades y condiciones: desde esta lógica de intervención: no se  esperó que la comunidad llegue, sino se llevó el arte y la cultura hasta el corazón de la comunidad.

Reducción de las Desigualdades

Al garantizar que todas las actividades fueran completamente gratuitas, el festival eliminó las barreras económicas de acceso a la cultura, asegurando que familias de todos los sectores socioeconómicos pudieran participar en igualdad de condiciones.

Ciudades y Comunidades Sostenibles

La intervención artística en el espacio público, el fortalecimiento del tejido social barrial, la rehabilitación urbana participativa y la promoción de la movilidad comunitaria (a través del tren barrial) son contribuciones concretas a la construcción de ciudades más inclusivas, seguras y sostenibles.

Desde el Distrito de Arte Nuna Humanista, seguiremos apostando por este modelo de intervención cultural comunitaria: eventos que no solo celebran la tradición ambateña, sino que contribuyen activamente a construir la ciudad más justa, creativa y solidaria que todos merecemos.